Cólico del lactante

Cólico del lactante, ¿es tan frecuente como dicen?

Post invitado de Dra. Lucía Galán Bertrand www.luciamipediatra.com

Tenemos la mala costumbre de llamar cólico del lactante a cualquier crisis de llanto de nuestro bebé y no es así. El cólico del lactante se define como el episodio de llanto de inicio súbito, con rigidez del tronco o de extremidades (hipertonía), de predominio por la tarde-noche e inconsolable, es decir, que aún cogiendo al niño en brazos, no se calma, no se consuela.

Además, ha de cumplir las siguientes características:

  • Lactante menor de 4 meses.
  • Los episodios ocurren al menos 3 días a la semana.
  • Duran más de 3 horas al día.
  • Su peso y su talla no se verán afectados.
  • Presentará estos síntomas del cólico del lactante durante al menos 1 semana.

Por lo tanto, no todo llanto es un cólico, aunque cierto es que casi la mitad de los niños menores de 4 meses lo han tenido.

¿Por qué mi hijo tiene cólico?

Existen múltiples factores asociados, aunque todos ellos son muy variables:

  • Se habla de cierta inmadurez intestinal hasta los 4 meses que hace que las digestiones sean más pesadas y generen más gas.
  • Se ha visto en niños con pocas o nulas rutinas en casa o cambios continuos de las mismas.
  • En padres y madres muy ansiosos que reaccionan de forma exagerada ante el llanto del bebé.
  • En padres primerizos con cansancio extremo, depresión postparto, etc.

Por lo que las causas de los cólicos de los bebés son complejas y no del todo identificadas claramente.

“Tengo miedo de que le ocurra algo de tanto llorar…”

Dicen muchas madres. Tranquilas, al bebé no le puede ocurrir nada. Comprendo la angustia y la desesperación en la que caen muchos padres al pasar noches y noches sin apenas descanso y sin poder hacer demasiado por aliviar ese llanto y su aparente dolor. Pero es muy importante que recordéis que el cólico del lactante es un proceso benigno, transitorio y que desaparecerá por sí mismo en torno a los 4 meses.

¿Puede ser que tenga alguna enfermedad?

En muchas ocasiones os planteáis otras posibilidades que efectivamente existen, como son el reflujo gastroesofágico, el estreñimiento, la intolerancia a las proteínas de leche de vaca o incluso una otitis media, pero será vuestro pediatra quien tras una exploración y una historia clínica detallada determine si lo que tiene vuestro bebé es un cólico o es otra cosa.

¿Cómo se diagnostica el cólico del lactante? ¿Hacen falta pruebas?

Normalmente tras una buena historia clínica llegamos al diagnóstico, no hace falta hacerle ningún tipo de prueba ni análisis.

¿Tiene tratamiento el cólico del lactante?

No tiene un tratamiento específico ni existen fórmulas magistrales que lo hagan desaparecer de la noche a la mañana. Antes de nada, debes mantener la calma y estar tranquila. Tu nerviosismo altera más aún al bebé y empeora la situación. Lo primero que te has de repetir es que al bebé no le va a pasar nada.

¿Cómo aliviar el cólico del lactante? A continuación se puede probar con medidas posturales como:

  • Ponerle boca abajo sobre tu brazo con la cabeza apoyada en la flexura del codo de tal manera que la barriguita descanse en tu antebrazo.
  • Balancearlo o hacerle masajes abdominales suavemente elevando las piernas. Recuerda que los bebés durante los primeros seis meses de vida han de dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita del lactante, pero cuando esté en plena crisis de llanto, prueba a ponerle boca abajo, mientras tú le vigilas y le acaricias la espalda. En el momento que se calme, dale la vuelta.

Cólico del lactante tratamiento

Los probióticos, en concreto el Lactobacillus Reuterí, ha demostrado una disminución en el tiempo del llanto, aunque recientemente ha salido un estudio con un número limitado de pacientes que no encuentran diferencias con el placebo. Los pediatras recurrimos frecuentemente a los probióticos, porque aunque no es la panacea, algunos pacientes mejoran, por lo que merece la pena probar.

¿Es útil la homeopatía?

Su uso está en aumento, aunque no tenemos estudios con suficiente rigor científico que avalen su utilización.

“Ya no sabía qué hacer y le he cambiado la leche”

“Estaba tan desesperada que he ido a la farmacia y ya he probado 4 leches diferentes y nada de nada”, me decís frecuentemente.

¿Aceptáis un consejo? No cambiéis de leche a la ligera, no sin antes consultarlo con vuestro pediatra. Él es la persona que mejor os puede asesorar en cuanto a la composición de cada leche. De este modo evitaremos cambiar casi compulsivamente de marca sin terminar de encontrar una solución real.

“Me han dicho que si suprimo la leche de vaca de mi dieta, al darle el pecho, mejorará del cólico”

Esta medida sólo estaría justificada si así te lo recomienda tu pediatra porque sospecha una alergia a las proteínas de leche de vaca (mediada por Ig E o no mediada por Ig E). Cuando no hay ningún criterio clínico que lo sugiera, no estaría indicado que la madre restrinja su dieta de esa manera.

Como veis, el cólico del lactante da para mucho. Nosotros los pediatras debemos apoyar a los padres, tranquilizarles y calmarles. Debemos explicarles serenamente que esto es un proceso benigno y limitado en el tiempo. No te frustres, por favor, no te sientas culpable. No puedes hacer nada más que estar lo más tranquila posible y coger a tu hijo en brazos hasta que ceda el dolor. Así que coge a tu bebé, acaríciale, bésale, ponlo desnudo sobre tu pecho desnudo. En ocasiones al escuchar nuestro corazón reconoce el sonido tras 9 largos meses dentro de ti y se calma, casi por arte de magia.

Y por último debemos recordar a las familias que todos merecemos un descanso, el cuidador principal también y en muchas ocasiones, un relevo. Porque la vida, si es compartida, es mucho mejor.